Esta semana hemos recibido una visita muy especial en la farmacia: Montse Martí, CEO de Laboratorios Martiderm, con el que trabajamos desde hace muchos años en Castellón. Ha sido un encuentro inspirador y enriquecedor, recordando juntos la trayectoria del laboratorio y su proyección de futuro.
La marca se mantiene fiel a sus orígenes y a los valores establecidos por su fundador, Josep Martí Tor. Su historia comenzó en una farmacia de la calle Aragón, en el centro de Barcelona, donde se elaboraban fórmulas magistrales de dermocosmética.
La investigación ha sido, desde entonces, el eje de su identidad. En su búsqueda por preservar la eficacia de su fórmula de proteoglicanos y vitamina C, la marca descubrió que la mejor protección frente a la luz y el aire era una ampolla de vidrio topacio. Así nació su primera y reconocida ampolla, un concepto cosmético innovador que, con el tiempo, se ha perfeccionado y ha abierto las puertas a la mayoría de los mercados internacionales, consolidando a la marca como referente en dermocosmética.
Más allá de sus fórmulas, la marca defiende una filosofía singular: el tiempo como aliado. No busca detenerlo, sino acompañarlo con inteligencia, vivirlo y compartirlo.
Su evolución ha ido de la mano de la dermatología, creando tratamientos que acompañan el pre, post y durante de los procedimientos estéticos y dermatológicos.
Por eso en Farmacia Latasa confiamos plenamente en sus productos, especialmente útiles en protocolos complejos y en antienvejecimiento, donde destacan por sus fórmulas innovadoras y diferenciadoras.
Una visita sin duda constructiva e inspiradora.
